EP178 – Tus Zonas Erróneas de Wayne Dyer
La verdadera grandeza no consiste en esquivar los desafíos, sino en encontrar la satisfacción dentro de ellos. 🧘♂️ Wayne Dyer nos recuerda que tenemos el poder de elegir nuestros sentimientos y crear nuestra propia felicidad. #AdvancedQualityPrograms #TheQualityGuy #YourErroneousZones #WayneDyerWisdom
El libro presenta un fuerte argumento que aboga por el control que nosotros tenemos sobre nuestros pensamientos. Wayne Dyer nos muestra que tenemos el poder de elegir nuestros sentimientos. Afirma que la verdadera grandeza no consiste en evitar los desafíos, sino en encontrar la satisfacción dentro de ellos. Él cree que podemos decidir ser felices incluso cuando la vida se vuelve caótica.
El libro explica que nuestros sentimientos son reacciones a nuestros pensamientos. Si nos sentimos infelices, la causa no es el mundo externo, sino la historia que nos contamos a nosotros mismos. Cambiar la historia en nuestras cabezas cambiará cómo nos sentimos. Los niños parecen naturalmente felices, mientras que los adultos complicamos la vida con pensamientos negativos.
El primer paso para tomar el control es darnos cuenta de nuestros pensamientos. Aprendemos las emociones negativas repitiendo patrones de pensamiento negativos hasta que se convierten en creencias profundamente arraigadas. La buena noticia es que podemos optar por crear nuevas creencias que fomenten la felicidad.
Una forma de crear nuevas creencias es dejar de vivir en el ámbito de los «qué pasaría si» y los «debería tener». El momento presente es todo lo que realmente tenemos. Cuando dejamos de culpar a nuestras circunstancias, comenzamos a crear la vida que queremos, un pensamiento a la vez. Aunque este esfuerzo requiere trabajo, vale la pena porque da forma a nuestras vidas.
El libro nos recuerda que nuestra autoestima viene de dentro y no de factores externos o de las opiniones de los demás. Cuando dependemos de los demás para la validación, renunciamos a nuestro poder. El amor verdadero permite a las personas la libertad de ser ellas mismas sin obligarlas a satisfacer nuestras necesidades.
El libro también nos aconseja no dejar que el pasado nos defina. Dyer describe el pasado como «un cubo de cenizas». Las viejas etiquetas y la creencia de que «no puedo» nos frenan. La culpa y la preocupación no ofrecen ningún beneficio porque se centran en cosas que no podemos cambiar; nos inmovilizan y reducen nuestra capacidad de acción.
Debemos aceptar la incertidumbre. Las personas que anhelan una seguridad constante a menudo lo hacen porque se sienten inseguras. El fracaso es una parte natural del aprendizaje y el crecimiento. No debemos temer al camino menos transitado porque los errores son parte esencial del crecimiento.
Dyer recomienda que asumamos la responsabilidad de nuestros sentimientos. Debemos dejar de culpar a los demás por nuestra infelicidad, ya que nuestra infelicidad es una elección que hacemos. También debemos dejar de insistir en que siempre tenemos la razón, ya que al hacerlo bloqueamos la comunicación significativa. En cambio, debemos dejar de lado los «debería» y las expectativas externas y aprender a aceptar la vida tal como es. Innovadores como Edison, Ford y Einstein se enfrentaron al ridículo, pero desafiaron el statu quo y mejoraron el mundo.
A continuación, el libro aborda la justicia y los celos. Afirma que la justicia es una ilusión que nos impide tomar el control, y que los celos se derivan de la inseguridad. Las personas que se aman a sí mismas no pierden el tiempo comparándose con los demás. Establecen sus propios objetivos y trabajan para convertirse en la mejor versión de sí mismas. Dejan de procrastinar y comienzan a actuar; incluso unos pocos minutos de esfuerzo a la vez pueden conducir a logros asombrosos.
Dyer explica que las relaciones deben consistir en dos personas completas que manejan sus propias emociones en lugar de dos mitades que dependen la una de la otra. Cada persona debe tomar el control de sus sentimientos y elegir la risa en lugar de la ira por su propio bienestar. Debemos convertirnos en hacedores en lugar de críticos y encontrar alegría en los momentos cotidianos porque ahí es donde realmente sucede la vida.
En esencia, el libro trata sobre la calidad de nuestras vidas. Nos ayuda a reevaluar nuestras expectativas y a alinear nuestras acciones con ellas. Según Dyer, la calidad de nuestras vidas depende de asumir la responsabilidad de nuestros pensamientos y acciones en lugar de convertirnos en autómatas reactivos.